Parece inverosímil,
pero existe un espacio
intensamente lúcido
después del sufrimiento,
donde se manifiesta
inequívocamente
el poder creador de tus deseos;
un hueco, una
ventana
para observar las cosas,
los diversos matices,
tonos de la existencia.
A estas alturas, no me cabe duda,
la existencia es lo único que flota
en este proceloso mar de fondo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario