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lunes, 14 de marzo de 2022

jueves, 10 de marzo de 2022

Bocetos

 


Ahora cierro los ojos

y consigo evocar

el aroma caliente

de la mies en verano,

esos largos domingos,

mojados junto al río.

 

Por entonces, jugábamos

alborotando juncos y libélulas,

amaestrando grillos,

persiguiendo

la sombra de los álamos.

 

Recuerdo ese olor húmedo,

la humedad también huele a renacuajos,

tortilla de nevera y pies descalzos.

 

Andábamos creciendo,

por entonces,

bocetos de futuro inacabados,

flotando a última hora de la tarde

en el gozo sutil de la inocencia.

jueves, 15 de abril de 2021

Meditación

 

Pintura: Pablo Caballero Blanco


Inútil preguntarse qué es el tiempo,

porque el tiempo no es en la entraña del bosque.

Las horas no transcurren. Desde siempre,

los líquenes abrigando los troncos,

tapizando las rocas.

Desde el minuto cero, los helechos,

la humedad de la hierba,

la plata del arroyo

y esa niebla dorada, fantasmagórica.


Allí sentado, desde el dudoso origen,

el pensador es parte de la roca,

los helechos, la hierba:

es una cosa más entre todas las cosas.

No transcurren las horas.

Solo sus pensamientos se deslizan

arrastrando su historia.

Jirones de su vida flotan ingrávidos

hacia esa luz sutil, fantasmagórica.

 

En esa rara atmósfera

tendida como un tul sobre lo inerte,

el tiempo no ha nacido.

Detiene el pensador sus pensamientos.

Ahora todo está en calma.

El pensador medita.


martes, 2 de marzo de 2021

Utopía

 

Pintura de Pablo Caballero Blanco


Por fin me he decidido a traspasar el lienzo,

contraviniendo la rígida etiqueta

que dictan las estrictas normas de la cordura.

En un principio, acaricié los peces,

frutos y corazones que brotan de las ramas.

Con notable cautela, me atreví a sumergir

 mi dedo en el fluido fantasmal y brumoso,

a rozar levemente los troncos de los árboles.

La timidez dio paso a la osadía,

a la emoción, al estremecimiento,

a lanzarme sin red al otro lado.

 

Entre matices rojos, verdes, anaranjados,

la vida se despliega como fue en un principio:

un manto protector, exuberante y virgen,

un vergel de abundancia y atenciones,

un justo concordato entre todos los seres.

Fantástica utopía de amoroso desorden,

que ahora ya sólo existe al otro lado.

 

domingo, 21 de febrero de 2021

Sinestesia




 

Ven a buscarme aquí,

donde un soplo divino

difumina las hojas y la lluvia.

 

Alienta

sobre los montes verdes,

salpicados de hortensias

y desplaza las nubes

apresuradamente

hacia un lejano azul.

 

Aquí, donde las olas

interpretan sin tregua,

a corazón abierto,

su concierto barroco

para órgano de agua

y esqueletos marinos.

 

Aquí, donde la tarde

templada trae aromas

a yodo y eucalipto,

que el alma saborea

como un plato apacible

con unas gotas de melancolía.

 

Amanecer Opus 1

 


Introduce piano el gorrión,

cuatro notas

agudas, limpias, sutilmente minúsculas,

ofreciéndose el tema súbitamente forte:

la persiana arrastrada contra su voluntad.

 

Apenas reiniciada la consciencia,

me cobijo en la huella  de mi cuerpo

desde mi puesto de vigía al acecho

de señales de vida.

 

Y ahí están.  Aparecen 

nuevas voces, ajenas

a su papel  vital en esta pieza:

el zumbido del tráfico,

una tos percusiva,

una respiración cabalmente binaria,

campanas, voces, llaves,

puertas, alarmas,…Tutti.

 

Inexorable, al fondo,

el preciso obstinato del reloj,

advirtiendo  que el tiempo

no está para estas cosas.

Presencia

  Poema: Nieves Alegre Sastre Realización e interpretación: Inés Bartolomé Alegre